Se cumplen 400 años de la muerte de William Shakespeare y el ministerio de cultura británico promueve un aniversario por todo lo alto. Para muchos, el legendario escritor inglés sigue siendo un misterio.
El mayor escritor inglés de todos los tiempos nació el 23 de Abril de 1564 en Stratford-upon-Avon. Su padre William fue un exitoso hombre de negocios y su madre Mary era la hija de un terrateniente. Se puede considerar que Shakespeare fue un privilegiado para su época y por ello tuvo la oportunidad de recibir una buena educación… aunque no hay registros de que estudiara en una universidad.
En 1582 se casó con Anne Hathaway, una mujer mayor que él con la que tuvo tres hijos, Susanna, Hamnet y Juliet. Su único hijo, Hamnet, murió con sólo 11 años.
Pasó la mayor parte de su vida viviendo en Londres y escribió un total de 38 obras y 154 sonetos. Una curiosidad que pocos saben es que Shakespeare también tenía buen ojo para las inversiones y en 1605 compró una propiedad cerca de Stratford que duplicó su valor en pocos años. Esta y otras inversiones le permitieron vivir con holgura el resto de su vida y dedicarse a aquello que más le gustaba… escribir.
Shakespeare siempre tuvo grandes seguidores y detractores. Sus obras siempre generaban controversia e interés. Sus primeras obras fueron comedias. En esta primera fase de su carrera escribió algunas tan sonadas como “El Sueño de una Noche de Verano”.
Su segunda fase se inclinó más por las tragedias. “Hamlet”, “Othello” o “El Rey Lear” le consagraron como escritor y le permitieron mostrar su visión más oculta del lado humano.
Algunos académicos, como los “Oxfords” afirman que Shakespeare nunca escribió nada, y que fue sólo un mecenas que se apropió de las obras de pequeños escritores como Edward de Vere… Otros estudiosos sostienen la teoría de que su nombre era un apodo usado por varios escritores de la época que no se atrevían a firmar con su propio nombre por la crítica que hacían a los estamentos más altos de la sociedad.
Si bien es cierto que existen muchas evidencias de su existencia, nadie sabe con certeza que fue del mayor escritor inglés de todos los tiempos. Sin lugar a dudas, ha contribuido enormemente a la expansión de este idioma ya que sus obras trascendieron las fronteras británicas y allí donde llegó el imperio, también llegó Shakespeare.







