En la primera parte de este post descubrimos la raíz germana del inglés. Las tribus sajonas del norte de Alemania y Dinamarca fueron invadiendo progresivamente la isla y desplazaron a otros dialectos. Desde el año 400 A.C. su forma de hablar y su cultura se impusieron con fuerza hasta consolidar lo que se conoce como Inglés Antiguo. Más de 1.000 años después, la invasión de los Normandos iba a tener tremendas consecuencias en la evolución de la lengua más universal de nuestro planeta.
Cuando los normados, originarios de Francia, conquistaron Gran Bretaña, trajeron la lengua consigo. Los nuevos “señores” de la isla se instalaron e impusieron sus leyes, su cultura y, sobre todo, su lengua. La aristocracia normanda siguió hablando francés y las clases medias y bajas, en un intento por imitarles, fueron dando forma a lo que se conoce como Inglés Medieval.
Los plurales fueron uno de los primeros “grandes cambios”. En la lengua anglo-sajona, la terminación del plural era con “n”, mientras que la normanda utilizaba la “s” (shoen Vs. shoes). Por otro lado, a pesar de que los nombres de los animales domésticos se mantuvieron en inglés (ox, cow, calf, sheep, swine, deer), los nombres de sus carnes recibieron una versión francesa (beef, veal, mutton, pork, bacon, venison).
Un nuevo giro de los acontecimientos iba a terminar por “dar forma” a la lengua inglesa. En 1399, el rey Henry IV reconquistó la isla, se convirtió en el primer rey de Inglaterra e impuso nuevamente el inglés londinense (The London Standard) como lengua oficial en el país.
Poco a poco la lengua se fue refinando y extendiéndose hasta la invención de la imprenta en 1.476. Esta revolución ayudó a que los libros llegaran a todas las casas del país. Este fue el punto de inflexión de la lengua inglesa, que coincidió con el descubrimiento de las américas, ayudó a su difusión internacional. La colonización inglesa durante los siglos venideros fueron cruciales para la imposición de la lengua a las tribus locales en África, India, Norte América, Caribe, Canadá y Australia, entre otras regiones del mundo.
El inglés moderno, relativamente fácil de aprender, ha conseguido “acercar” culturas y logrado que todas las personas podamos comunicarnos. Los seres humanos han “chocado” recurrentemente a lo largo de la historia por sus diferencias culturales y lingüísticas. Con el inglés, el mundo se hizo más pequeño y los problemas entre las diferentes culturas también.
El inglés ha sido una revolución tan importante como lo fueron las revoluciones agrícola e industrial a lo largo de la historia, o cómo lo ha sido internet recientemente. Sin una lengua común, los humanos hubiéramos seguido fragmentados en lugar de ir fortaleciendo nuestra unión.
Hasta la fecha, se estima que hablan inglés 800 millones de personas; 400 nativos y otros 400 bilingües. Es probable que el inglés sea la lengua oficial si los seres humanos conseguimos colonizar un nuevo planeta algún día.







